¿¿¿CONFESARSE???
Estamos en tiempo de Cuaresma y la Cuaresma es un tiempo de gracia para reconciliarnos con Dios. Nuestro encuentro con el perdón y la misericordia de nuestro Padre Celestial se hace concreto en el sacramento de la Confesión, también llamado de la Reconciliación. Sin embargo, con respecto a este sacramento tan importante puede haber algo de confusión que no nos permita vivirlo plenamente. Por ejemplo, es clásica la objeción que dice: “¿por qué tengo que confesarme con un hombre que puede ser tanto o más pecador que yo?”. Antes que nada, recordemos que “confesar” no significa solamente “decir” los pecados, sino y sobretodo “hacerse cargo” de haber ofendido a Dios y al prójimo. Una respuesta breve a esta objeción la encontramos en las palabras de Jesús Resucitado dirigidas a los Apóstoles (y a sus sucesores y colaboradores): “Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan” (Juan 20,23). Otros llaman “confesión” a cualqui...