IMAGEN DE DIOS
Allá lejos y hace tiempo, en el mal conocido Medioevo, San Buenaventura enseñaba que Dios dejó en su Creación vestigios e imágenes suyas. Un vestigio es un rastro, una huella que nos recuerda el paso de alguien. Una imagen es mucho más: en ella vemos reflejado, con mayor o menor perfección, a quien es origen de esa imagen. Siguiendo con el razonamiento del gran maestro franciscano, podemos decir que vestigios de Dios hay muchísimos. En realidad cada creatura lo es. En cada creatura podemos encontrar pinceladas del ser divino, de su bondad y de su belleza. Pero imagen de Dios en la creación hay una sola: el ser humano, varón y mujer. Obviamente, en cada ser humano está la imagen de Dios. A esto queremos referirnos hoy, siguiendo con nuestras pequeñas catequesis sobre la Vida en Cristo: ¿En qué sentido el ser humano es imagen de Dios? ¿Adónde se encuentra esta imagen? ¿Queda dañada esta imagen por el pecado? ¿Existe alguna posibilidad de restaurarla si fuera el caso? Intentar...