Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como espiritualidad

MINI AYUNO

Imagen
  Seguimos transitando la Cuaresma, tiempo caracterizado por la invitación a ayunar.  No quiero entrar ahora en la discusión acerca del sentido del ayuno. Solo me limito a decir esto: que nuestras privaciones voluntarias no sean tan “espirituales” que no toquen el cuerpo; ni tan “corporales” que no toquen el alma.  Quisiera llamar nuestra atención sobre un pequeño, mini, ayuno que me parece percibir que está muy olvidado por los fieles y también por nosotros sacerdotes. Me refiero al “ayuno eucarístico”.  El “ayuno eucarístico” no es "privarse de la Eucaristía", es decir, no significa dejar de comulgar. El “ayuno eucaristíco” implica privarse de bebidas y alimentos al menos desde una hora antes de recibir la Comunión.  En el Catecismo de la Iglesia Católica (n. 1387) leemos: Para prepararse convenientemente a recibir la Eucaristía, los fieles deben observar el ayuno prescrito por la Iglesia (cf CIC can. 919). Por la actitud corporal (gestos, vestido) se manifie...

OPORTUNIDAD

Imagen
Comenzamos la Cuaresma. Dios nos regala una oportunidad para arrepentirnos de nuestros pecados: de los pecados que cometimos por acción o por omisión, por negligencia; también, como dice San Agustín, de aquellos pecados que por nuestra maldad cometimos y de aquellos que no cometimos porque la providencia de Dios nos preservó. ¿Qué es este arrepentimiento? Es el sentimiento de un “ corazón desgarrado ” como dice el profeta Joel (2,12-18). Es la tristeza por haber pecado. Pero es una tristeza muy particular. Es búsqueda y es don de Dios. No es como la tristeza del mundo, que lleva a la desesperación, a la angustia y a la depresión. Es un don que Dios infunde en el corazón y nos impulsa a arrojarnos en los brazos misericordiosos de nuestro Padre Celestial. Así lo escribía San Pablo en su segunda carta a los Corintios (7,9-10): “ Ahora me regocijo, no porque ustedes se hayan puesto tristes, sino porque esa tristeza fue motivo de arrepentimiento. Ustedes, en efecto, han experimentado la tri...

POBRE JESÚS

Imagen
Quisiera compartir una pequeña anécdota con ustedes, queridos amigos. En estas semanas previas a la Pascua con algunos chicos de catequesis recorríamos las estaciones del Via Crucis de nuestro templo. Mientras mirábamos la imagen de cada estación se sumó al grupo, más bien se “coló”,  un nena de no más de tres añitos. Nos acompañó en todo el recorrido mirando con mucha atención los cuadros y escuchando en silencio las explicaciones. Llegando al final del camino, probablemente en la estación que recuerda la crucifixión de Jesús, nuestra pequeña acompañante exclamó: ¡Pobre Jesús! ¡Hermosa espontánea frescura de las almas puras! La niña de nuestra anécdota, sin catecismos ni teología ni grupos parroquiales, pareció haberlo entendido todo. Cómo no recordar las palabras de Nuestro Maestro: “ El Reino de los Cielos pertenece a los que son como niños ” (Mateo 19,14). Esta historia tan simple confirma algo que más de una vez tuvimos oportunidad de ver: con cuanta naturalidad pe...

COMPASIÓN

Imagen
Estamos en los umbrales de una nueva Semana Santa, la primera que vamos a compartir. Como sabemos esta semana tan especial comienza con el Domingo de Ramos. Para la Iglesia este Domingo tiene también otro nombre: es el Domingo de Ramos o Domingo de la Pasión del Señor. Por eso nuestra celebración está marcada por dos momentos: el recuerdo de la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén y la lectura del relato de la Pasión de Nuestro Señor. En el Domingo de Ramos también queremos contemplar a Jesús que se entrega por nosotros. Ese gran maestro de vida espiritual que fue San Ignacio de Loyola, en sus “Ejercicios espirituales”, nos invita a pedirle a Dios la siguiente gracia cuando contemplamos la Pasión de Jesús: “pedir dolor con Cristo doloroso, quebranto con Cristo quebrantado, lágrima, pena interna de tanta pena que Cristo padeció por mí”. San Ignacio, con su estilo personal muy propio de la época en que vivió nos invita a compadecernos de Jesús. Normalmente le pedimos a Jesú...

LAETARE

Imagen
Llegamos al cuarto Domingo de esta Cuaresma. En la tradición de la Iglesia este Domingo tiene nombre propio: Domingo “laetare”. “Laetare” (se pronuncia “letare”) del latín, significa “¡alegrense!”. Queremos recordar las palabras del profeta Isaías: “ ¡Alégrense con Jerusalén y regocíjense a causa de ella, todos los que la aman! ¡Compartan su mismo gozo los que estaban de duelo por ella, para ser amamantados y saciarse en sus pechos consoladores, para gustar las delicias de sus senos gloriosos! ” (Isaías 66,10-11). Para quienes viven seriamente la Cuaresma, tiempo de austeridad y combate espiritual... tiempo en el que queremos intensificar la oración el ayuno y la limosna... este Domingo es una pausa antes de encarar la última etapa del camino en nuestra subida hacia Jerusalén. Es como el “permitido” de las dietas: nos relajamos un poco para recobrar las fuerzas. Pero podemos encontrarnos ante dos posibilidades: o estamos intentando vivir seriamente la cuaresma, o no. Si nue...