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¡ES DOMINGO!

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Querida comunidad: “ El domingo, antes de ser un precepto, es un regalo que Dios hace a su pueblo. La celebración dominical ofrece a la comunidad cristiana la posibilidad de formarse por medio de la Eucaristía. De domingo a domingo, la Palabra del Resucitado ilumina nuestra existencia. De domingo a domingo, la comunión en el Cuerpo y la Sangre de Cristo quiere hacer también de nuestra vida un sacrificio agradable al Padre, en la comunión fraterna que se transforma en compartir, acoger, servir. De domingo a domingo, la fuerza del Pan partido nos sostiene en el anuncio del Evangelio en el que se manifiesta la autenticidad de nuestra celebración ”. Con estas palabras cargadas de belleza nos recordaba el Papa Francisco la importancia del Domingo para cada cristiano y para cada comunidad cristiana ( Desiderio , 65). El papa Juan Pablo II también escribió sobre la santificación del Domingo en una hermosa carta llamada Dies Domini . Allí nos recuerda que el Domingo es, antes que n...

DESPLUMADOS

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Interrumpimos por un ratito nuestras reflexiones acerca de la Liturgia y de la Misa. Hoy quisiera compartirles una anécdota que se suele atribuir a San Felipe Neri, llamado “apóstol de Roma” y que murió en el año 1595. Vamos a recordarla como la contaba el Papa en una homilía (12/5/2016): «Una mujer fue a confesarse, y confesó que había murmurado». Pero «el santo, que era alegre, bueno y también de manga ancha, le dice: ‘Señora, como penitencia, antes de darle la absolución, vaya a su casa, agarre una gallina, desplume la gallina y después vaya por el barrio y siembre el barrio con las plumas de la gallina, y luego vuelva’». Al día siguiente, «volvió la señora: ‘Hice eso, padre, ¿me da la absolución?’». Elocuente la respuesta de san Felipe Neri: «No, falta otra cosa, señora, vaya por el barrio y recoja todas las plumas», porque «murmurar es así: ensucia al otro». En efecto, añadió el Papa, «el que murmura, ensucia, destruye la fama, destruye la vida, y muchas veces sin moti...