SEMILLAS
Nuestro Creador, en su infinita sabiduría, quiso que la vida viniera en forma de semilla. Pasa entre las plantas, entre los animales y los seres humanos también... y en el Reino de Dios. Será por eso que la imagen de la semilla aparece muchas veces en las enseñanzas de Jesús, como en el Evangelio de este Domingo. “ El Reino de Dios es como una semilla que se echa en tierra ” y misteriosamente crece sin que podamos explicarnos cómo sucede este fenómeno. “ El Reino de Dios se parece a un grano de mostaza ”, muy pequeño en sus orígenes pero que llega a crecer tanto que puede dar cobijo a muchos. Recuerdo haber leído hace tiempo estas palabras de un santo Obispo español, Manuel González, que se me grabaron profundamente: Nuestro Señor se ha complacido en hacer todas sus obras a modo de siembra. Él se ha reservado hacer por sí mismo lo que únicamente no podía comunicar: la creación de la vida de la semilla. Pero el desarrollo, el crecimiento, la lucha, la fecundidad de ésta, se ...