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¡ES DOMINGO!

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Querida comunidad: “ El domingo, antes de ser un precepto, es un regalo que Dios hace a su pueblo. La celebración dominical ofrece a la comunidad cristiana la posibilidad de formarse por medio de la Eucaristía. De domingo a domingo, la Palabra del Resucitado ilumina nuestra existencia. De domingo a domingo, la comunión en el Cuerpo y la Sangre de Cristo quiere hacer también de nuestra vida un sacrificio agradable al Padre, en la comunión fraterna que se transforma en compartir, acoger, servir. De domingo a domingo, la fuerza del Pan partido nos sostiene en el anuncio del Evangelio en el que se manifiesta la autenticidad de nuestra celebración ”. Con estas palabras cargadas de belleza nos recordaba el Papa Francisco la importancia del Domingo para cada cristiano y para cada comunidad cristiana ( Desiderio , 65). El papa Juan Pablo II también escribió sobre la santificación del Domingo en una hermosa carta llamada Dies Domini . Allí nos recuerda que el Domingo es, antes que n...

PRESIDENTES

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  Espero que nadie se haya asustado con el título de esta nota. ¡No vamos a hablar de política! Hoy vamos a compartir algunas palabras que el Papa dirige a aquellos que “presiden” nuestras celebraciones: los sacerdotes. Juan Pablo II recordaba “ la gran responsabilidad que en la celebración eucarística tienen principalmente los sacerdotes, a quienes compete presidirla ‘in persona Christi’, en la identificación sacramental con el único Sumo y Eterno Sacerdote Jesucristo ” ( Ecclesia de Eucharistía , 52). El rol del sacerdote es fundamental en ese “arte de celebrar” la Liturgia del que nos habla el Papa Francisco en su carta Desiderio desideravi. Para lograr esto el sacerdote debe “presidir” y “celebrar” en comunión con toda la Iglesia y recordando que él, el sacerdote, no es el protagonista de la celebración, sino Jesucristo que nos envía su Espíritu y su gracia. Es necesario que los sacerdotes busquemos un “justo medio” al celebrar la Misa evitando dos extremos principales: el apeg...

SILENCIO

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  “ Entre los gestos rituales que pertenecen a toda la asamblea, el silencio ocupa un lugar de absoluta importancia ”, escribía el Papa Francisco (Desiderio desideravi, 52). Saber respetar los momentos de silencio previstos, sobre todo en la Misa, es fundamental para dejarnos transformar por lo que celebramos.  Es una pena que a veces, entre el bochinche de nuestras celebraciones y el apuro de nosotros sacerdotes, no sepamos sacarle el jugo a esas pausas silenciosas de la Liturgia: en el acto penitencial antes de pedir perdón; después de la invitación a la oración en el primer “Oremos” que dice el sacerdote; en la Liturgia de la Palabra (antes de las lecturas, entre las lecturas y después de la homilía); en la plegaria eucarística después de la consagración o al recordar a los vivos y a los difuntos por quienes queremos orar; después de la comunión, y ¿por qué no? después de Misa… ¡Pobre de aquel o aquella que quisiera rezar un poquito en silencio después de Misa! Tal vez en l...

ARS CELEBRANDI

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De a poco nos vamos acercando al final de este repaso que estamos haciendo de la carta Desiderio desideravi sobre la Liturgia del Papa Francisco. Y en la última parte de la carta encontramos algunas indicaciones valiosas que nos pueden ayudar a participar con más provecho de nuestras celebraciones litúrgicas, tanto a nosotros sacerdotes como a todo el pueblo fiel. El Papa rescata una antigua expresión latina (“ ars celebrandi ”) para recordarnos que la Liturgia es un arte: “ Un modo para custodiar y para crecer en la comprensión vital de los símbolos de la Liturgia es, ciertamente, cuidar el arte de celebrar ” (n. 48). En relación a esto, recordaba también el Papa un doble aspecto de la formación litúrgica: “ la formación para la Liturgia y la formación desde la Liturgia ” (n. 34). Como en todo arte, en la Liturgia tampoco se debería improvisar: “ el arte de celebrar no se puede improvisar. Como cualquier arte, requiere una aplicación asidua ” (n. 50). En este sentido es necesario “fo...

ASOMBRO

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  Sigamos invitando a reflexionar sobre la Liturgia.  Pero ¿tiene sentido esta reflexión? En un mundo ateo y areligioso, volcado al activismo, ¿tiene sentido gastar tiempo en pensar acerca de ritos y celebraciones? Antes que nada reafirmamos que  ¡la Liturgia es mucho más que “ritos y celebraciones”: ¡es la celebración del “misterio de la fe”! (Aún esta sociedad laica sigue llena de ritos, muy superficiales la mayoría, a los cuales muchos se someten mansamente). Hasta el zorro se había dado cuenta de la importancia de los ritos: “Es bueno que haya ritos - dijo el zorro. ¿Qué es un rito ? – dijo el principito. - Es algo también demasiado olvidado – dijo el zorro. – Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días, una hora de las otras horas…” (El principito, cap. XXI). Entonces, si. Si tiene sentido pensar cómo celebramos nuestra fe.  Sigamos reflexionando sobretodo acerca de la Eucaristía, “fuente y cumbre de la vida cristiana”. Otra enseñanza que nos recu...

MAS BELLEZA

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Retomemos nuestra reflexión sobre la celebración de nuestra fe. Más de una vez, con el Papa Francisco, recordamos que una de las características de nuestras celebraciones debería ser su belleza, pero… ¿qué es lo que hace que una Misa sea linda o bella? Además de lo que pasa sobre el altar, la belleza de la celebración depende de cómo el pueblo participa de la celebración. Y una participación activa, consciente y fructífera de la comunidad pasa en gran medida por el canto: el canto de los fieles es uno de los elementos que hace bella la celebración de la Eucaristía. San Agustín, en sus Confesiones , recuerda el impacto que producían en su alma los cantos de los fieles en la Catedral de Milán: “ ¡Cuánto lloré con tus himnos y tus cánticos, fuertemente conmovido con las voces de tu Iglesia, que dulcemente cantaba! Penetraban aquellas voces mis oídos y tu verdad se derretía en mi corazón, con lo cual se encendía el afecto de mi piedad y corrían mis lágrimas, y me iba bien con ellas ” (Libr...

HAMBRE

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Este Domingo, junto a toda la Iglesia, celebramos la fiesta de “Corpus”. “¡Corpus et sanguis Christi!” “¡El Cuerpo y la Sangre de Cristo!”. Celebramos la presencia real, única y singular, de todo Jesús oculto en la Eucaristía bajo las apariencias del Pan y del Vino. Pero ya no es pan ni vino, ¡ahí está Jesús! Celebramos a la Iglesia que es como un solo pan que se forma de muchos granos de trigo, o el vino en el cual se unen diversas uvas de la vid. Celebramos en este día especial que Jesús presente en este Santísimo Sacramento sale de nuestros templos para recorrer y bendecir nuestros barrios, pueblos y ciudades. En esta celebración de Corpus quería compartir con ustedes una hermosa versión del himno eucarístico "Adoro te devote", atribuido a Santo Tomás de Aquino. ¡Buen Domingo de Corpus para todos! Que el Señor aumente nuestra fe, y nuestra hambre del Pan vivo bajado del Cielo ¡que tiene un sabor incomparable! P. Marco